Claudia

CREATIVIDAD

ESCRITURA

FOTOGRAFIA

APRENDIZAJE

Nací en Tarragona (España), un sábado invernal 14 de Diciembre de 1985. Según parece pertenezco al signo solar Sagitario, aunque siempre me he sentido más gobernada por mi ascendente Cáncer y mi Luna en Capricornio. Viví mis primeros años de vida en mi ciudad natal en una bonita casa con jardín muy cerca del mar y a los 17 años me fui a trabajar a Valencia recorriendo durante los siguientes años ciudades como Alicante, Murcia, Barcelona o Madrid entre algunas. Fue una época caótica, de muchos cambios, aprendizajes y aventuras donde corría hacia adelante sin mirar atrás, ansiosa por crecer.

Años más tarde, volví a mi hogar y trabajé varios años en la empresa familiar. Un momento de mucho desarrollo donde desde la ilusión de la hija, aprendí una profesión estimulante y desafiante pero a la vez muy estresante y desde ese lugar, sentía que no había espacio para la creatividad y la libertad que tanto amaba. La compleja dificultad de trabajar en el entorno familiar y la sensación continua de estar andando un camino ajeno, me hicieron entender que si de verdad quería encontrarme debía crear mi propio sendero. Fue una etapa donde sentía que no podía cumplir las expectativas y a la vez, las heridas de la infancia estuvieron muy latentes haciendo que por primera vez en mi vida experimentara de forma consciente la soledad. 

Durante los siguientes años transité una etapa bastante aislada del mundo, en un hermoso pueblo costero. Por primera vez, sentía que podía descansar. Fue una época de experimentación donde me volví mucho más creativa, reflexiva, estudié educación canina, llegó mi perra Menta a mi vida, hice de voluntaria, me empecé a interesar por una vida más consciente, cultivé aromáticas, aprendí el arte del jabón artesanal, fotografía, diseño web, empecé un blog de cocina vegetariana llamado Cocina & Divina y paralelamente tuve mi primer contacto con la terapia Gestalt. Algo que me ayudó enormemente a encontrar un faro en medio de la tormenta. Aunque todo ello lo hice con prisas por cerrar un ciclo, recuperar mi autoestima y sentirme de algún modo validada.

Pero no fue hasta que me mudé a Barcelona de nuevo (lugar donde resido actualmente) que empezaría sin saberlo el camino hacia la verdadera madurez emocional. Durante un tiempo, realicé trabajos que no me satisfacían y años más tarde y desde el absoluto azar, estudié cocina. Algo que siempre había querido hacer porque me llena mucho cocinar, pero que debido a la pandemia no lo consideré de forma profesional.

Mi necesidad prematura por cerrar heridas no sanadas y vivir como si nada, me pasaron factura. Y en esa etapa de espera y falta de libertad vivida como sociedad, comprendí que por mucho que corramos hacia adelante, en ocasiones hay que mirarlas de frente y transitarlas. En el proceso cometí (y sigo cometiendo) muchos errores, algunos de los cuales me han servido de ensayo y error, pero ahora, al mirar atrás, por primera vez empiezo a sentir ternura y comprensión por esa Claudia que me ha colocado desde donde te escribo en este momento. Sé con mayor claridad que todo tiene su ritmo, su tiempo. Y de todo ello, ha nacido mi proyecto AMOR POR LA TIERRA y éste bonito blog. Un espacio que comparto con el deseo de mostrarme cada vez con menos capas y seguir aprendiendo de este hermoso viaje al que llamamos vida.